Zentox, un desengrasante diferente

Si eres un apasionado de las bicicletas, estarás de acuerdo con nosotros en que un desengrasante es un producto indispensable en tu kit, tanto si te dedicas al ciclismo profesional, como si disfrutas de esos paseos de fin de semana con tu pequeña de dos ruedas.

Por eso hoy nos gustaría enseñarte un poquito más acerca del apasionante mundo de los desengrasantes (confía en nosotros, vale la pena), y qué es lo que hace tan especial al nuestro: Zentox.

En el mercado, existen dos tipos de desengrasantes: Hidrocarburos y desengrasantes de base acuosa. Ambos tienen sus pros y sus contras, así como una forma específica de empleo. Veámoslo más en detalle.

 

HIDROCARBUROS:

Los viejos conocidos por cualquier ciudadano de a pie, empleados desde siempre: gasolina, diésel, queroseno… La forma en la que podremos distinguir un hidrocarburo es el olor fuerte que los caracteriza.

 Algunos tipos se comercializan para la limpieza de la bicicleta y su principal función es disolver la grasa acumulada en la transmisión. Sin embargo, éstos no actúan contra la suciedad general, polvo o barro. Con lo cual sería algo similar a una limpieza sólo con agua, sin jabón. La eficacia dependerá única y exclusivamente de lo que nos esmeremos en frotar.

Por si la idea de dejarnos los brazos en el intento nos pareciese poco, los hidrocarburos poseen otra desventaja: acabarán con la pintura de nuestra bicicleta dejándola mate. Incluso podrían dañar cualquier otra pieza derivada del petróleo como gomas y plásticos.

Pero debemos ser extremadamente cuidadosos y utilizarlos SÓLO en la transmisión.

*Pros:
- Precio
- Mejor que desengrasantes caseros

*Contras:
- Olor fuerte (no se puede emplear en interiores)
- Inflamables
- Dañan la mayor parte de pintura de bicicleta y pieza (cuadro, cubiertas, gomas...)

 

DESENGRASANTES EN BASE ACUOSA:

Este grupo de desengrasantes puede dividirse a su vez en tres tipos, dependiendo de su pH: Ácidos, Alcalinos y Neutros. 

Los desengrasantes ácidos son más difíciles de encontrar y son inadecuados para la limpieza de bicicletas por lo que los pasaremos por alto. Sin embargo, la mayoría de desengrasantes de base acuosa son alcalinos. En este subgrupo podemos encontrar los desengrasantes generales del hogar, productos para la limpieza de coches, limpia-llantas, desengrasantes de bicicleta comerciales, etc.

El poder de limpieza de éstos es notable, si el producto es de calidad, su potencia será incluso mayor que el de un hidrocarburo. Además, por norma general no afectan a los lacados, gomas u otras piezas plásticas. Sin embargo sí que atacan a los metales, por lo tanto, no son el mejor amigo de la transmisión de nuestra bicicleta y afectarán directamente a:

 - Anodizados como las barras de las horquillas, bielas, tornillos coloreados, cuernos, etc. comiéndoselos por completo.

- Metales presentes en cadena, piñones, tornillos, platos, etc. que veremos oxidarse en cuestión de minutos si no añadimos un lubricante adecuado a dichas superficies.

En resumen: debemos tener en cuenta que cuanto más alcalino sea un desengrasante más se “comerá” la pintura, por tanto, es altamente recomendable emplear guantes en su uso debido a su peligrosidad.

* Pros:
-“Baratos”
-Los hay muy buenos
* Contras:
-Dañan transmisión y otras piezas, se las comen.
-Irritan la piel.
-Los buenos solo se venden para uso profesional, no doméstico.

 

DESENGRASANTES NEUTROS:

En el mercado apenas existen desengrasantes neutros ya que sus fórmulas son más complejas y como consecuencia, más costosas para los fabricantes. 

No dañan ninguna pieza, cuadro o lacados ni oxidan ningún material. Poseen un poder de limpieza mayor que el de los hidrocarburos y no tienen mal olor. ¡Todo ventajas!

* Pros:
-No dañan ningún componente.
-Valen para cualquier pieza de la bicicleta
-Los buenos limpian mejor que hidrocarburos y no huelen mal.

* Contras:
-Escasa variedad en el mercado.
-Los productos lavavajillas son neutros pero no específicos para bicicletas.

 

En algún momento todos hemos utilizado un producto lavavajillas para el proceso de limpieza de nuestra bici. Puede levantar la mano el que no se haya acercado furtivamente a la cocina con alevosía, y se haya apropiado indebidamente de dicho producto con la intención de dejar reluciente la bicicleta después de una ruta de fin de semana. Hemos tomado el producto con gran ilusión, aplicándolo a discreción por toda la bicicleta, hemos frotado a conciencia y media hora después de dicha hazaña, la hemos aclarado dejándola totalmente limpia y reluciente sin dañar metales ni plásticos. Sin embargo, ¿realmente utilizaríamos un desengrasante doméstico para nuestra bicicleta si existiese uno específico? Aquí es donde en Sisbrill entramos a cambiar las reglas del juego! 

Zentox es un desengrasante neutro específico que atacará a la grasa, polvo, suciedad y barro acumulados en la transmisión y otras partes de nuestra bicicleta sin tener que dejarnos los brazos frotando, consiguiendo que en apenas cinco minutos nuestra fiel amiga de dos ruedas esté impecable y con mejores resultados que con cualquier otro producto. Además, al ser neutro, no deberemos preocuparnos de que zonas como el asiento, el manillar o el cuadro se vean perjudicados en dicho proceso.

Por otro lado, al tratarse de una fórmula sin disolventes, tampoco sufrirá desperfectos ningún material, sin importar si es carbono, aluminio, gomas o plásticos. Y los aditivos que contiene protegerán la transmisión de la oxidación y del ataque químico.

Otra de sus características más elogiables es su fórmula concentrada, que otorga a Zentox un alto poder de limpieza, y nos permitirá obtener hasta 10 litros de producto con solo 1 botella. Esto nos permitirá dosificarlo en función del grado de suciedad a tratar. 

Pongámonos en un supuesto de que se trata de una limpieza general de nuestra bicicleta, con lo cual emplearemos  una disolución de 10% de Zentox en agua (100ml de producto por cada 1L de agua).

En el caso de la cadena y la transmisión, aplicaremos Zentox en concentraciones desde un 20% para suciedades normales, a puro para suciedades extremas.

 

El método de aplicación es muy sencillo:

1.- Deberemos humedecer toda la transmisión con agua.

2.- Pulverizaremos Zentox por toda la superficie de la misma y dejaremos actuar 3-5 minutos.

3.- Frotaremos cuidadosamente las zonas tratadas para desprender la suciedad acumulada.

4.- Aclararemos abundantemente con agua.

*En caso de una suciedad persistente, procederemos a aplicarlo puro.

 

¡Y todo listo! Tras este paseo por el apasionante mundo de los desengrasantes, como habéis podido comprobar, existe una forma fácil y rápida de limpiar nuestras bicicletas, tratándolas con la delicadeza y cariño que se merecen.

Esperamos que hayáis disfrutado con éste artículo y que a partir de ahora confiéis en la delicadeza, potencia y polivalencia de Zentox Desengrasante Neutro para la puesta a punto de vuestra fiel compañera.