El Lavado más Delicado
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El guante de lana merina es la opción más delicada para lavar tu coche, ofreciendo un deslizamiento extremadamente suave sobre la pintura y minimizando el riesgo de swirls y microarañazos.
Fabricado con lana natural, crea un contacto ultra suave con la carrocería, ideal para quienes buscan el máximo cuidado en cada lavado.
La suciedad queda atrapada en el interior del guante, evitando que entre en contacto directo con la pintura y reduciendo el riesgo de marcas.
Al enjuagarlo en el cubo, las partículas se desprenden rápidamente, manteniendo el guante limpio durante todo el proceso de lavado.
Para un resultado óptimo, combínalo con un champú de alta lubricación como Champú Brillo Intenso, mejorando el deslizamiento y la seguridad.
Un imprescindible para detailers y usuarios que buscan el máximo nivel de cuidado en la pintura.
Al tratarse de un producto natural y de fabricación artesanal, puede presentar ligeras variaciones. Este artículo no dispone de garantía.
Combínalo con un champú de alta lubricación como Champú Brillo Intenso para maximizar la suavidad y reducir el riesgo de swirls.
No aplicar presión durante el lavado. Aclarar frecuentemente el guante para evitar arrastrar suciedad y posibles arañazos.
Porque es un producto de origen natural y fabricación artesanal. Cada guante es único y su durabilidad depende del uso y cuidado, algo habitual en accesorios premium de lana natural.
La suciedad queda encapsulada en el interior del guante, no en la superficie de contacto. Al enjuagarlo en el cubo, la suciedad se libera fácilmente, evitando que se arrastre sobre la carrocería.
La lana merina es un material natural y no debe lavarse en lavadora ni con detergentes, suavizantes o productos químicos. La lana natural pierde propiedades y se deteriora con este tipo de lavado. Si se guarda húmedo o con restos de champú/suciedad, puede generar mal olor y pudrirse. Para que esto no ocurra, acláralo y cuélgalo en una zona aireada tras su uso.
Con un uso normal y buen secado tras cada lavado, puede durar muchos años manteniendo su suavidad. Su vida útil depende directamente del cuidado, no del número de usos.