

Puede que hayas notado que la pintura de tu coche ya no brilla como antes. Quizá has visto pequeños círculos bajo el sol, alguna marca que aparece solo con determinada luz o un acabado que parece apagado incluso después de lavarlo.
Entonces surge la duda: ¿necesita un pulido o simplemente una buena limpieza?
Antes de comprar una pulidora, elegir un pad o intentar descifrar las diferencias entre varios pulimentos, puedes realizar una prueba muy sencilla.
Solo necesitas la linterna de tu teléfono móvil y aproximadamente 30 segundos.
Esta pequeña inspección te ayudará a identificar algunos de los defectos más habituales de la pintura y, sobre todo, a entender cuáles pueden corregirse mediante pulido y cuáles necesitan otro tratamiento.

No necesitas una lámpara profesional de detailing para realizar una primera inspección. La linterna del móvil puede revelar muchos de los defectos que pasan desapercibidos con una iluminación normal.
No inspecciones una pintura cubierta de polvo, barro o suciedad. Las partículas depositadas sobre la superficie pueden confundirse con defectos y no permiten valorar correctamente el estado de la laca.
La prueba tampoco sustituye una inspección profesional, pero es una forma muy sencilla de entender qué está ocurriendo antes de decidir el siguiente paso.
Para obtener una valoración más fiable, escoge varias zonas del coche.
El capó y el techo suelen recibir mucha exposición solar. Las puertas pueden acumular marcas de lavado, mientras que los paragolpes y las partes bajas suelen presentar mayor contaminación.
Revisa especialmente:
Mira la pintura desde diferentes ángulos. Algunos defectos solo aparecen cuando la luz incide directamente sobre ellos.
También conviene diferenciar entre un defecto que está sobre la pintura y otro que está dentro de la capa de laca. Los primeros suelen resolverse mediante limpieza o descontaminación. Los segundos pueden requerir pulido.

Si alrededor del punto de luz aparecen multitud de marcas circulares, probablemente estás viendo swirls.
Son microarañazos superficiales que reflejan la luz desde distintas direcciones. Por eso la pintura pierde claridad, profundidad y efecto espejo, aunque el coche esté limpio.
Los swirls suelen aparecer por:
Este tipo de defecto sí puede reducirse mediante un pulido adecuado, siempre que las marcas sean superficiales y exista suficiente espesor de laca para trabajar con seguridad.
Antes de corregirlas, conviene revisar nuestra guía sobre cómo evitar microarañazos y swirls al lavar el coche. De poco sirve eliminar las marcas si después vuelven a aparecer por una técnica de lavado inadecuada.
No todos los defectos forman círculos. También pueden aparecer pequeñas líneas rectas o irregulares que destacan al mover la linterna.
Estos microarañazos pueden producirse al arrastrar suciedad sobre la superficie, utilizar un paño contaminado o apoyar objetos sobre la carrocería.
Para valorar si pueden corregirse, observa:
Cuando son muy superficiales, un pulido de acabado puede reducirlos considerablemente. Si son más visibles, puede ser necesario utilizar una combinación con mayor capacidad de corte y terminar después con un pulimento de acabado.
La combinación adecuada debe elegirse haciendo primero una prueba en una zona pequeña. No siempre es necesario empezar con el pulimento o el pad más agresivo.

Los cercos blancos o las formas de gotas secas pueden ser marcas de agua.
Aparecen cuando una gota se evapora y deja minerales sobre la superficie. Son habituales después de lavar el coche al sol, utilizar agua dura o dejar que la carrocería se seque sola.
Antes de pensar en pulir, es importante comprobar si el depósito está simplemente adherido sobre la pintura.
Una limpieza específica puede eliminar:
Si después de limpiar la zona el cerco continúa visible, es posible que la marca haya afectado superficialmente a la laca. En ese caso, un pulido ligero puede ayudar a recuperar la uniformidad.
No conviene pulir una marca sin haber eliminado previamente los depósitos minerales. Estarías trabajando sobre una superficie todavía contaminada.

Los pequeños puntos anaranjados, negros o rugosos no siempre son defectos que deban corregirse mediante pulido.
La pintura puede acumular contaminación procedente de:
Estas partículas se adhieren a la superficie y pueden hacer que la pintura pierda suavidad y brillo.
Para comprobarlo, lava y seca la zona. Después, pasa suavemente la mano protegida con una bolsa fina de plástico. Si notas pequeños puntos o una textura rugosa, probablemente necesita una descontaminación.
La contaminación debe retirarse antes de pulir. De lo contrario, el pad puede arrastrar partículas sobre la carrocería y generar nuevos defectos.
Consulta nuestra guía sobre cómo descontaminar la pintura del coche para conocer el proceso.
En algunos casos no aparecen swirls especialmente intensos ni arañazos evidentes. Sin embargo, la pintura se ve plana, seca o sin profundidad.
Esto puede deberse a:
Primero realiza una limpieza y descontaminación completas. Después vuelve a inspeccionar la superficie.
Si la pintura está limpia, lisa y continúa viéndose apagada, un pulido de acabado puede mejorar la claridad y devolver profundidad al color.
También puedes consultar el artículo sobre por qué el coche pierde brillo aunque lo laves para identificar otras posibles causas.

La prueba de la uña es una orientación sencilla para detectar arañazos profundos.
Pasa la uña suavemente y de forma perpendicular sobre la marca, sin ejercer presión. Si la uña se engancha claramente, el daño puede haber atravesado una parte importante de la laca o haber llegado hasta la capa de color.
Un pulido elimina una cantidad muy pequeña de la capa superficial para igualar el área alrededor del defecto. Por ese motivo, no puede eliminar de forma segura cualquier arañazo.
Los daños profundos pueden necesitar:
Intentar eliminar completamente un arañazo profundo mediante muchas pasadas de pulido puede reducir demasiado el espesor de la laca.
En estos casos, es preferible mejorar visualmente el defecto sin intentar hacerlo desaparecer por completo.
El pulido tiene sentido cuando la pintura está limpia y descontaminada, pero continúa presentando defectos superficiales que afectan al brillo y a la claridad.
Puede ser adecuado para reducir:
Sin embargo, pulir no debería ser la primera solución cuando el problema es:
En muchos casos, una buena limpieza, descontaminación y protección transforman el aspecto del coche sin necesidad de realizar una corrección mecánica.
Si después de la prueba has detectado swirls, pérdida de brillo o microarañazos superficiales, no empieces a pulir inmediatamente.
Prepara primero la superficie:
Una prueba localizada permite comprobar el nivel de corrección y el acabado antes de trabajar todo el coche.
En nuestra Guía de Pulido de Coches encontrarás más información sobre máquinas, pads, pulimentos y fases de corrección.

Pulir no consiste en pasar una máquina sobre la pintura hasta que brille. Consiste en identificar el defecto, preparar correctamente la superficie y utilizar la combinación necesaria para corregirlo sin eliminar más laca de la imprescindible.
La prueba de la linterna no convierte una inspección rápida en un diagnóstico profesional, pero sí ayuda a distinguir entre suciedad, contaminación, marcas superficiales y daños profundos.
Antes de comprar una pulidora, dedica 30 segundos a mirar realmente la pintura.
Puede que descubras que necesita un pulido. O puede que el problema se resuelva con una buena limpieza, descontaminación y protección.

Diseñadora y amante de los coches clásicos americanos...